Elisa Drabben, Raúl F. de Pablo, Lucas Fuica y Lucas Utray
En la película se caracterizan de una manera un tanto exigua a través de los actores Raúl Fernandez de Pablo y Lucas Fuica las dos personalidades opuestas que el crecer tras una adolescencia de juergas y excesos puede formar. Por un lado tenemos al fracasado, Mateo, típico personaje por el cual no ha pasado la madurez y continúa siento el libertino quinceañero de siempre, cuya testarudez le ha acarreado inestabilidad, la separación y un hijo indeseado al que apenas ve; es el eterno post-adolescente, como diría Nega. A pesar de todo siente repulsión ante el proyecto de vida de su amigo Iñaki, un hombre de familia que tiene un hogar y una vida completamente sosegada.
Juntos deciden ir al norte de España a pasar unos días para rememorar viejas parrandas que irán contando a lo largo de la película, pero con un añadido, se atreven a llevarse a sus hijos. Mateo irá reprochándole esta decisión durante todo el viaje y, finalmente mantienen una gran discusión que se llevaba augurando desde el principio que comienzan a chocar sus análogos modos de vida.
La película es mala hasta decir basta, explico esto: la forma de actuar, para empezar, da repelús, los niños ni los menciono pero el que para mí ha sido una gran decepción ha sido Raúl Fernandez de Pablo, al que anteriormente había visto en la serie de Antena 3 El Internado y creo que, junto a Luis Merlo, era el único actores que no pondría en el paredón. Pero en esta entrega denota grandes carencias, el otro protagonista, Lucas Fuica, que interpretaba a Iñaki también era terriblemente nulo a pesar de que parecía tener la misma personalidad que interpretaba en la vida real. No se salva nadie del reparto.
Fotograma MUY destacable, dice más que el resto del largometraje
Luego el guión y los diálogos en general están muy desaprovechados en general, tiene algunos planos y paisajes (que por cierto es lo que salva a la película) donde podría haber rodado una escena espectacular aportándole un matiz de profundidad interpretativa y diálogos un poco más trascendentales, en lugar de ello las conversaciones giran en torno a temas demasiado mediocres que en ocasiones resultan conversaciones de ascensor, el que más me marcó fue el "diálogo" si así lo podemos llamar sobre la música entre el chico (Lucas Utray) y la chica (Elisa Drabben). Tengo una ligera idea de lo que decía pero como no lo recuerdo de manera textual no me arriesgo a ponerlo, solo adelanto que era patético, cuando se preguntaron el uno al otro ¿qué música escuchas? me agarré a la butaca pensando: aquí viene lo bueno. De verdad que no soy creído pero creo que podría haber hecho yo mismo un guión mejor que ese y cualquiera de los que leáis esto pensaríais lo mismo de vosotros mismos si escuchaseis este y otros diálogos. ¡Guionistas! (son los directores, por cierto), ¡tenéis a dos adolescentes a miles de metros de altitud en pleno entorno salvaje, con unos padres que antaño fueron muy aventureros y que algo les habrán enseñado sobre la belleza del mundo ¿y solo se os ocurre escribir esto?! Contra los niños no voy a arremeter porque bastante tendrán en el futuro cuando vean lo que hicieron un día.
Fantástica panorámica
El tema de la película me parece genial, de hecho fue lo que me llevó al cine y tengo la sensación de que realmente los directores han querido rememorar viejos tiempos viéndose a sí mismos en los dos amigos, pues tenía tintes muy sentimentales, que a pesar de la funesta forma de expresarlos se intuye lo que quieren decir. No creo que se hayan tomado muy en serio la obra y será por ello por lo que ha quedado como ha quedado, más producida por vivir una buena experiencia que por crear arte. Esto último me hace comprenderlos e identificarme por un momento con ellos, sé que me he ensañado mucho pero la crítica tiene su parte subjetiva y otra más seria e imparcial en la cual he expresado la gran desilusión que esta película me ha producido, para colmo, la sesión del cine a la cual asistí para verla tenía la gran responsabilidad de alegrar mi lunes y la verdad es que me dejó bastante insatisfecho, a diferencia de otras películas como The Trip de Michael Winterbottom en las que confié mi decaimiento y lograron con creces su objetivo ¡sabía que tenía que haber entrado a ver la de Serrat y Sabina! Viendo el lado bueno de las situaciones como se ha de hacer siempre, pasé un buen rato echando de vez en cuando unas risas, como en la escena en la que se fuman un canuto y se pillan un ciego bestial en plena noche y pude disfrutar en la gran pantalla de fotogramas y panorámicas de mi amado norte de España y algún paisaje de Andorra, por último elogiaré la canción que suena cuando llegan al pico más alto al que suben, desconozco el autor y el título, por desgracia, pero está muy bien escogida.
Soy consciente de la falta de seriedad y profesionalidad en esta entrada, no se hubiese extendido mucho si únicamente tratara de la película. Ruego que me perdonéis, el próximo domingo continuaré la formalidad guardada hasta este momento.
Revolución es el nombre de uno de los LPs más míticos del rock español, en concreto, del Rock Radikal Vasco, movimiento musical surgido en la década de los 80 en Navarra y País Vasco. Con el gran Evaristo a cargo de la voz, Txarly tocando la guitarra solista y Sume la rítmica, Abel en el bajo y Fernandito encargado de la batería.
Comenzaré comentando la portada, de Ñako, que retrata a la perfección el mensaje que se transmite en la canción Revolución y que ya comentaré más abajo, es un bar donde punkies, skins y obreros en general descargan su rabia con sus congéneres en vez de hacerlo con sus opresores, que les miran divertidos por los cristales de las ventanas del local, saboreando su triunfo. La contraportada ilustra la canción Ven y ve, también explicada más abajo. Estos dibujos ya son, de por si una buena manera de comenzar un LP.
Sin más ornamentación pasaré a la descripción de lo que más importa, las canciones que configuran este disco entre las que hay muchos de los himnos que marcaron a una generación:
No hay jabalix en Urbasa
Esta canción es simplemente una introducción instrumental con un guitarreo suave y un poco de batería que dura apenas un minuto, no merece la pena dedicarle mucha atención.
Es política
Ellos dicen, son gamberros
si lo nuestro, es política
Este tema comienza continuando el último acorde de la anterior y aquí ya empieza lo bueno, la descarnada y dura crítica social sin ningún tipo de tabúes que prevalece desde aquí y en adelante. En ella se satiriza la concepción de la burguesía de que los obreros reivindicativos no son más que gamberros y menosprecian así el valor de la acción directa en pos de un rechazo de la sociedad en su conjunto ante tal práctica. Es la defensa del insurreccionalismo como un tipo más de política, incluso más sincero y productivo.
Lucky man for you
A cuarenta pavos la reliquia, milagro garantizado
si esto es vivir en serio, preferimos hacer el indio.
Sin ningún tipo de seriedad, así es La Polla, tratando los temas más controvertidos con dureza pero riéndose de ellos, tomando por costumbre una actitud más que nihilista. El objeto de burlas en este caso es la iglesia, que se aprovecha de los desesperados y les vende amuletos y objetos completamente inservibles además de caros bajo pretexto de que les traerá suerte si tienen fe. Hacen mofa del surrealismo de tales prácticas y ante ello deciden comportarse de una manera pueril e irresponsable comparándose con los mandatarios católicos en sus prácticas.
Demócrata y cristiano
Hiciste nuestras casas, al lado de tus fábricas
y nos vendes lo que nosotros mismos producimos.
Esta canción trata de los partidos políticos que se declaran demócratas y cristianos y en ella se denuncia su hipocresía al querer hacer pensar que defienden al pueblo con una bonita careta tras la que se esconde el peor de los diablos que exprimirá a la clase obrera hasta no dejar nada de ella cuando se encuentre en la peor de las miserias.
Morireis como imbéciles
Las medallas son chapas de hojalata,
las banderas son trapos de colores,
en la guerra morireis por su dinero.
Toda una crítica a la guerra, escueta y breve pero potente, sin posible contraargumentación, pues ataca a los puntos clave de esta: la gloria, la patria, las medallas y las banderas son inventos de las clases que manejan el poder para manejarnos y hacernos enfrentar contra pueblos con los que jamás hemos tenido ningún problema o disputa pero que si a un mandatario le da por darse cuenta de que una guerra sin cuartel en la que mueren millones de inocentes podría traerle beneficios, inmediatamente se pone a la clase trabajadora como carne de cañón, siendo ordenada desde cómodos refugios desde donde generales siembran el terror. Ya sea por nacionalismos, ideologías o religiones, toda guerra posee detrás intereses económicos, los cuales la plebe no va ni a oler en el caso de que vuelva viva. Como frase final, Evaristo sentencia vigorosamente: "Morireis como imbéciles, yo no pienso ir".
El ataque de los hambrientos
Nuestro mundo es el consumo y ellos tienen hambre.
Esta canción es de las más lentas del disco, aunque tiene partes de aceleración pues no deja de ser punk. Se hace una antítesis entre el primer y el tercer mundo, pues mientras vivimos en una sociedad de consumo en la que no nos falta ningún bien de primera necesidad y nos entregamos al más indecente materialismo consumista, gente del mundo vive con menos de un euro al día y es culpa nuestra, quiero decir, de los poderosos que esto ocurra pues se han encargado de sumir desde tiempos inmemoriables países riquísimos en materias primas en la más absoluta de las miserias para robar "en su beneficio" todos sus medios de subsistencia. Por último se advierte de que todo esto algún día se volverá contra nosotros pues los dientes no están hechos para apretarlos eternamente y tarde o temprano se reclamará, de nuevo, lo que es suyo y esta vez no se limitarán a recuperar el poder político sino también el económico.
Chica Ye-Ye
Este, para mí, es el mejor tema del disco, fue el que, tras escucharlo, me hizo ir a mi tienda habitual de CDs y comprarlo. Es la más acelerada, la de mayores ritmos, la que más rabia escupe, en otras palabras, es la canción que más espíritu punk contiene. En cuanto al mensaje, no es menos profundo que el resto, habla sobre una pareja de obreros (él y su chica yeyé) los cuales viven entre el estrés del sistema una vida mediocre y decadente fruto del sistema capitalista en el que viven que les aliena y les impide ver su opresión y saber quién es el que les jode día a día, haciéndoles pensar que es ley de vida.
Era un hombre
Gracias a tu estupidez, gracias a tu humillación,
gracias a tus putas gracias, empezaron mis desgracias.
En un trabajo en el que colabore Evaristo es ley universal inmutable que haya una canción dedicada a uno de los grandes componentes represores del Estado, más directo y explícito que el sistema de partidos o la iglesia pero que cumple el mismo papel, sí, hablo de la policía. Esta vuelve ser más lenta pero con unos acordes más férreos. Como ya he dicho, Evaristo siempre ha transmitido su más profunda aversión hacia el sistema policial criticándolo bajo diferentes criterios, en este caso lo hace sacando a colación la idea de que un hombre cuando pasa a formar parte de la policía deja de ser un hombre, esto, explica, se debe a que desde ese momento deja de pensar por sí mismo y pasa a ser una pieza más del sistema, su vida se basará en obedecer y en traicionar a su propia clase tomando partido como mercenario de las clases explotadoras.
Ven y ve
¿Cuándo te vas a dar cuenta de que el muro es una mentira? Un ataque a los dos sistemas en los que el mundo se dividía en la época de este CD, hace alusión al desengaño tan brutal de las personas que escapaban del lado oriental pensando encontrar en Occidente una tierra de libertades donde la represión tan criticada de la RDA no existiría, como conclusión de todo lo dicho se declara y bombo y platillo la frase: Ya no hay donde huir. Refiriéndose a que en ningún lugar del mundo existe actualmente la libertad sino que en todo el mundo civilizado hay guerras, desigualdad, injusticia, explotación... Este grupo siempre ha sido muy antitodo y nunca se ha posicionado a favor de ninguna idea, por tanto, únicamente critica lo que ve de forma objetiva.
No más presos
La canción comienza con unos crudos riffs de guitarra, precediendo al breve y conciso mensaje anticarcelario que se va a emitir, pues esta no llega al minuto y medio de duración. Según Evaristo, la delincuencia y los crímenes son fruto del enfermo sistema en que se vive que crea infinidad de inadaptados que el Estado se quita de en medio para siempre alegando que es por nuestra seguridad, por último, promete luchar por la causa hasta que no haya ni una sola persona presa, esta es la cuestión que más polémica puede generar, pues las otras de atrás son tópicos que casi todas las personas con dos dedos de frente han pensado alguna vez, esta última en cambio, creo que genera un claro debate.
Vuestra maldición
Siendo una especial debilidad por la letra de esta canción, igual de breve que la anterior pero más melódica y alegre, trata el asunto de la educación desde un punto de vista con el que estoy muy, pero que muy de acuerdo: nos acostumbran desde muy niños a obedecer, a guardar silencio y asiento, a no llevar la contraria a los mayores ni a los poderosos y esto hace que la humanidad no progrese pues estamos haciendo una generación tras otra lo mismo y cometiendo los mismos errores, no hay dialéctica y esto cada vez se ve más, conforme los años pasan y la posmodernidad cala más en nuestra cultura, nacen cada vez menos rebeldes que se enfrenten a las injusticias y los viejos idealistas del siglo veinte que luchaban por "utopías" pero que mejoraron algo el mundo ya no existen o se ven oprimidos por la presión de una sociedad marchita.
Revolución
Y este es el tema que le da nombre al CD, no es mejor que las otras ni mucho menos y el nombre, por muy insurreccionalista que parezca, es de pitorreo pues lo que hacen es desvelar lo lejos que estamos de ella, pues los revolucionarios se pelean entre ellos por sus distintas ideas para después de la insurrección, luchando por separado, otros van por libre al no identificarse con causas pero tener noción de las injusticias y otros hacen la revolución en casa a través de la droga, escapando del mundo en el que viven y abandonando el optimismo necesario para los cambios. La revolución está cada vez más lejana y desarticulada aunque, ¿que diría ahora mismo Evaristo?, pues desde el 1985 no hemos hecho más que caminar hacia atrás.
El sitio donde yo vivo
El sitio donde yo vivo, es muy tranquilo
aquí, Syd Vicious, no se comería nada.
Esta es de las canciones menos profundas, simplemente se queja de que las ciudades son demasiado tranquilas a causa de que hay policía y fascistas por todos lados y esto reprime a gente como ellos que tienen ganas de diversión y de liarla, comparándose con Syd Vicious. Es muy divertida y muy bailable, y en determinados momentos Evaristo se pone a berrear sin decir nada y en conjunto es una canción con la que se puede uno desahogar. Es además, la segunda más larga después del Ataque de los hambrientos con 2 minutos y medio.
En Londres
Esta también tiene escaso contenido y ya no está vigente la temática, además la veo un poco monótona, va sobre el egocentrismo de aquella época de la ciudad inglesa, en la época de Margaret Tatcher, el terror de los obreros y desmanteladora del sistema sanitario inglés, pero creo que más que políticamente se refiere en un plano más cultural, pues es la época de todo el british-pop que marcó a una generación con grupos como los Talking Heads, The Cure,etc, por nombrar los más conocidos. Es una especie de protesta al hecho de que solo se hiciese caso de la movida inglesa, como diciendo "¡Eh! Estamos aquí y también la estamos liando parda!"
Un rayo de sol
La conciencia social del grupo era férrea y aparte de la lucha obrera también poseía reivindicaciones de tipo medioambiental, de respeto a la madre Tierra. Es el caso de esta lenta canción, que describe lo que un rayo de sol va encontrándose hasta que llega al suelo, primero aire contaminado, alumbra el mar lleno de petróleo y basura, campos que son basureros del plástico sobrante, pelados bosques por lluvia ácida, una Luna poblada por rusos y americanos, etc
Tortura
Esta es la que menos me gusta, no tiene ritmo y es muy plana, se me hace larga pese a que dura dos minutos y poco más. Trata sobre un interrogatorio policial, describe los distintos tipos de martirios a los que se somete a la víctima y termina diciendo que, por supuesto, se encargarán de que todos crean que la víctima miente o está loca, el mensaje es duro y lo que denuncia es cierto y sigue en vigor casi 30 años después.
Cara al culo
Todos los fascistas viven cara al culo
por eso no ven más allá de su nariz.
Esta es una de las más divertidas y movidas a la vez que reivindicativas, comienza tocando el Cara al sol con la guitarra y es un canto contra el fascismo pero sin rabia, riéndose de fascistas como el papa Wojtila, Fraga, Reagan, la Madre Teresa por estar, por así decirlo, en un plano moral superior a ellos... Menosprecia y desacredita las tradiciones y las jerarquías y finaliza con el grito de ¡Un patriota, un idiota!
Sin país
Veo casa, veo piedras, veo árboles, veo policía,
en fin, veo el paisaje, pero por mucho que miro
no veo crecer países por ninguna parte.
Un país es un invento, un país es una estafa,
un país es algo, para lo que nadie me ha pedido mi opinión.
Un país no es nada. Nada lo justifica, ni sus putos muertos,
ni sus putas medallas.
Yo no debo nada a dios ni al gobierno
por haber nacido por el coño de mi madre.
Necesitaba poner esta letra, tengo este mensaje en un pedestal tras escucharla, sin metáforas ni encubrimientos comerciales, directo al oído. Ya después de ponerlo, poco hay que decir, está muy claro todo.
El congreso de los ratones
Esta es la traca final, la canción que te deja el buen sabor de boca, esta es una de sus más conocidas y es aclamada por todos los punkies con verdaderas ideas libertarias, pues es un canto a la libertad personal y a la independencia que critica la corrupción en el sistema de partidos y propone como alternativa la soberanía personal. Por último, se amenaza con vivir al libre albedrío dentro del sistema, ignorando toda ley u ordenanza, esta es también de mis favoritas. Buena de principio a fin, frenética y dinámica.
Oshima se enfrentó al reto cinematográfico de la representación real del coito, mostrando primeros planos de órganos y actos sexuales, y alcanzando con ellos un valor poético comparable a los rostros de los amantes en pleno éxtasis.
Kichizo (Tatsuya Fuji) con una de las geishas
Tokio, década de 1930; 1936 concretamente, Kichizo Ishida (Tatsuya Fuji) es el marido formal de la dueña de un hotel, esta le permite tener sexo con las geishas que allí trabajan a condición de que lo tenga también con ella cada mañana, en una de sus aventuras conoce a la prostituta Sada Abe (Eiko Matsuda) y pronto se enamoran mutuamente y se mudan a una habitación de la ciudad donde comenzará a producirse una enferma y bilateral obsesión que les conducirá poco a poco a un profundo abismo del que ya jamás podrán salir.
En un principio la mujer se encuentra mal segundos antes de la primera relación a causa de los nervios pero debido a su hipersensibilidad, durante el coito experimenta tales sensaciones que ya no podrá parar de hacerlo. Esto les lleva a confinarse en el dormitorio durante días sin comer ni dormir, penetrando en una eterna progresión de concupiscencia que manifestará la exagerada ninfomanía de la protagonista a la que es capaz de acompañar su viril prometido. Al principio todo es muy bello, pero conforme la historia avanza la situación se torna más grave y enfermiza, terminando el director por exponer la obsesión de la cultura japonesa por la muerte. La experimentación se vuelve algo normal y una de las situaciones provocadas por ella es que el hombre le pide ser estrangulado en el acto, pues así sufría unas contracciones muy intensas en el miembro que le causaban a ella un placer que le llevaba al éxtasis, guiándose por su profundo respeto hacia el placer de su amante, es finalmente esta práctica llevada al extremo la que produce su muerte, a la que seguirá una escena en la que aparece de forma explícita como ella le corta los genitales y escribe con la sangre en su pecho (en la versión original sin censura) "Sada y Kichi, ahora uno",
Fotograma que manifiesta de manera intachable la ilimitada obsesión de Sada Abe (Eiko Matsuda)
Es en la década de los 60 cuando aparece una nueva concepción del cine al poner en tela de juicio los aclamados cánones del neorrealismo italiano que planteaban que la calidad del director residía en su capacidad para reflejar la realidad, "un cuadro es admirable en función del número y de la importancia de los datos que nos ofrece sobre la realidad" diría en su época John Ruskin. Esta revolución en el mundo del séptimo arte no es otra que el cine de autor, un cine en el que predominan los sentimientos del director al eliminarse las presiones producidas por el comercialismo, este es uno de los filmes más destacados del género, pues en él el autor nos relata su visión sobre el caso real de esta mujer japonesa a su manera, permitiendo adentrarnos en un mundo donde lo sensorial prepondera por encima de todas las cosas, dejando a un lado el racionalismo. La obra está impregnada de un erotismo salvajemente explícito que la llevó a su prohibición en diversos países y a la desaprobación de muchas de sus escenas que tuvieron que ser eliminadas, como una en la que aparecía la chica haciéndole una felación a un niño pequeño en la locura originada por ausencia de Kichi.
Escena del primer estrangulamiento
Sin los tabúes ni el pudor que puede crear la sociedad, pues esta desaparecía cuando se hallaban en su particular burbuja, el fetichismo y el sexo llevan por poco a catalogar el filme en la categoría de la pornografía, pues la diferencia reside en que no es sexualidad por sexualidad en sí misma, sino que detrás transmite un gran mensaje de apología epicúrea y otras filosofías acerca del placer, logra la inestimable caracterización de los personajes con los escasos diálogos, lo que trasluce un guión fenomenal detrás de todo el conjunto que dista bastante del mentado género. Algunas escenas sensuales se encuentran además, cargadas de sentimiento y arte, como la que muestra la primera felación, mientras el afectado fuma un pitillo; otro fotograma muy logrado que podría citar sería el último de la película, en él aparece el cuerpo muerto de Kichi con Sada a su lado tendida, abrazándole a la vez que sujeta sus recién amputados genitales en sus pequeñas y pálidas manos.
No hay palabras para describir este fotograma, brutal
El cámara Hideo Ito hace un gran trabajo pues aunque los encuadres son estáticos, muy largos y las transiciones muy bruscas (aunque puede que el corte de las escenas de mayor controversia tenga la culpa), logra captar momentos perfectos desde el mejor ángulo para transmitir al espectador aquellas sensaciones que el director busca causar. En mi opinión es una película muy bien hecha y con un guión también bien estructurado y ordenado, aunque no la recomiendo a personas de moral muy estricta, pues podría romper sus hipócritas barreras y desvelar sus pasiones más ocultas, podría liberar su mente, en otras palabras. Lo único que si aconsejaría, ya hablando en serio, sería verla en versión original si se puede, pues yo no la he conseguido de esta forma y advierto que el doblaje al español es absolutamente insulso y desastroso, para variar.
Kirsten Dunst (Lux Lisbon) conoce a
uno de los galanes más patéticos que he podido
ver en una película, Josh Hartnett
La verdad es que duele que esta película tenga el apellido de Coppola, aunque solo sea un productor. Sofía demuestra con este filme que posee la misma calidad como actriz que como directora.
La historia, el argumento, está genial, el problema es que es una novela, de Jeffrey Eugenides para ser precisos, y lo único que se ha conseguido es destrozarla adaptándola al cine. La película narra la historia de la familia Lisbon, una familia con una moral muy anclada aún a los tiempos de la inquisición católica que, demostrando un mal dominio de la psicología, deciden apartar a sus cinco niñas del mundo para que no vayan por el mal camino, para apartarlas de la tentación. El problema es que las chicas son las típicas americanitas rubias y estupendísimas que todo el mundo adora y tienen detrás de ellas a una pandilla de chicos, uno para cada una, con los que se envían señales desde su reclusión, con morse, música, símbolos, etc. Tras haberse suicidado la pequeña de todas, Cecilia, de 13 años, los padres comienzan a preocuparse y a ser, en consecuencia, más severos si cabe con sus hijas, hundiéndolas en una interminable espiral de depresiones causadas por las ansias de libertad, frustraciones y desencantos que lleva a las cuatro restantes a suicidarse una noche de manera simultánea.
La película refleja los tópicos de las adolescentes, que sienten inseguridad ante el nuevo mundo que se abre ante ellas y el nuevo tipo relaciones que se van desarrollando, aparte de las consecuencias que puede acarrear el intento de privación de libertad a las personas que acaban de comenzar a respirarla y ya se han embriagado con su dulzura, llegando al punto de no retorno en que se ve toda orden injustificada, opresiva y déspota como una hecatombe espiritual que lleva a la enajenación.
En cuanto al reparto, James Woods que interpreta a Ronald Lisbon, padre de la familia es, simplemente fantástico, desarrolla bastante bien la idea de una personalidad tiránica sin forzar demasiado y resultando completamente natural, igual de buena que la actriz Kirsten Dunst en el papel de Lux Lisbon, la chica de 14, que es el pilar fundamental, la figura de la víctima en este drama, pues es la que se toma como ejemplo para que se extrapolen sus desgracias al plano general que conforman el resto de las hermanas, nada caracterizadas. Ella es la única que se rebela, aunque de forma pasiva, es decir, por omisión, ya que pese a incumplir una a una todas las normas surrealistas no se llega a enfrentar nunca directamente a sus padres, de hecho en una escena se denota su cobardía al quemar ella misma finalmente sus discos de vinilo, acatando la orden de su madre en una secuencia que simboliza la renuncia de una adolescente a la lucha por su emancipación, simbolizando esto con la desaparición de la música rock, especialmente de sus preciados Kiss de su vida, veremos como esta se funde bajo el fuego de la sumisión y queda reducida a cenizas.
Las cuatro "vírgenes suicidas"
Explicaré ahora mi mofa hacia la directora en esas primeras líneas. Como ya he comentado antes, las cuatro hermanas restantes a Lux, poseen una caracterización ínfima, por no decir inexistente, las cuatro actrices pasan la película paseando por la puesta en escena o bien sonriendo dulcemente o bien con una cara de tristeza que, sumándola a los tétricos camisones blancos que portan da como resultado unas almas en pena, dignas de una película de terror. Parecen expuestas para, sencillamente, ser fiel a la novela y lucir sus rubias melenas y sus pálidas caras bonitas, privándolas de toda intervención. En nada se hubiera notado que en vez de cinco hubieras sido dos, Cecilia, necesaria para la coherencia argumental y Lux; aún así, Cecilia (Hannah Hall) brilla por su ausencia.
La película es completamente plana, insustancial, son suicidas con una gran tragedia detrás y, sin embargo, la película carece completamente de dramatismo, de teatralidad, no digo ya que deban forzar ni exagerar sino transmitir la desdicha que acarrean; al final se suicidan y al espectador medio, al que no ha leído la novela ni es conocedor de casos de este tipo en la vida real, le deja totalmente frío, no dan ni un triste atisbo de pena o comprensión. Es verdad que tiene buenos fragmentos como la quema de discos (aquí la actuación de Lux y de la madre, Kathleen Turner, es impecable) o cuando se intercambian telefónicamente música con los chicos, pero por otra parte sobran también muchas secuencias como el baile y otras cosas que no pegan nada con el ambiente creado anteriormente. Intenta en ocasiones recrear un ambiente surrealista que me recuerda a mucho al cine de Lynch, creando sensación de irrealidad con filtros azulados, pero también es un intento fallido. Los planos, por otra parte son muy estáticos, abusa del primer plano enfocando el bello rostro de las chicas, que es verdad que en un principio queda bien, pero una vez bastaba.
Por decir algo bueno comentaré la banda sonora, bien elegida y muy adecuada, pero el filme en sí es un completo fiasco, no creo que hubiese llegado a ninguna parte de no ser por el apellido que lleva la dirección. La historia es muy buena pero hubiese preferido leerme la novela.
Fotograma del filme de Buster Keaton, El navegante
Comentaré esta figura inolvidable del cine cómico tomando como punto de partida sus películas más "aclamadas" por el público, que son El navegante, El aeronauta y El colegial. En la primera es un marinero que se hace de casualidad con un barco en el que se halla una chica y los dos acabarán, después de mil peripecias naufragando al lado de una isla de caníbales y en otras muchas desternillantes situaciones, en la segunda es un torpe cazador que consigue, también de casualidad, un globo aerostático que deberá manejar como pueda, por último, en la que queda hace el papel de un universitario de brillantes notas que intenta conquistar a su amada formando parte de algún equipo en cualquier deporte del campus de Clayton. De estas películas se pueden extraer las características fundamentales del actor, cuyo humor es visual, directo y se desenvuelve en el absurdo y el patetismo, todas las acciones que realiza acaban de alguna manera volviéndose contra él, provocándole daños físicos o dejándole en ridículo mediante golpes, caídas, baños indeseados, etc, no obstante, como en toda buena comedia se pone en marcha el motor que hace que todas las cosas salgan bien al final y en este caso son circunstancias externas al personaje las que ponen todo en su sitio.
Montaje con un fotograma de la obra de Charles Chaplin , The boy
Sus filmes, que suelen tener una duración algo corta, están muy bien estructurados y poseen un guión muy elaborado y organizado, pues todos los gestos y las situaciones tienen cierta finalidad futura, sin cabida para escenas vanas, esta es una de las grandes diferencias que posee respecto a Charles Chaplin, ya que todos los movimientos ejecutados por este son un fin por sí mismos, otras grandes diferencias que pueden ser observadas a primera vista es la actitud de cada uno ante sus desgracias, pues mientras Buster se desespera y se muestra severo consigo mismo, el optimista de Charlot se levanta triunfante y con una sonrisa, siendo su cine de un realismo escarnecedor. Buster se muestra como un objeto pasivo al que la naturaleza golpea y hace vivir por inercia mientras que Chaplin es un vividor, un vagabundo al que la vida misma da bofetadas en su exiguo intento de disfrutarla, este último es el más grande y mítico de todos los matices, Buster Keaton da vida a un burgués, a una persona de clase alta que se busca problemas únicamente por su torpeza, pues no tiene otras preocupaciones y Charles Chaplin encarna a un alma errante, a un pobre que intenta salir de su miseria, pero que la sociedad le empuja de nuevo al agujero del que procede cada vez que asoma la cabeza.
Luces de ciudad
Buster Keaton es un personaje frío, casi un objeto sobre el que Dios descarga su ira, pero no es algo que le haga un mal cómico, todo lo contrario, su seriedad le hace más enternecedor aún y conforma un auténtico estilo propio al que debe su fama, conviertiéndose la serenidad en un pilar fundamental de su personalidad como actor. En cambio, por otro lado tenemos la gran emotividad y expresión del cine de Chaplin que ablanda el corazón a cualquiera con tiernas miradas como la de la escena final de Luces de la ciudad en la que no le hacen falta las palabras para expresar lo que siente pues el brillo de los ojos supone una catarsis de su esencia personal; o para impresionarnos con la actitud fuerte y enérgica que le caracteriza en determinados momentos en los que la valentía se torna en necesidad.
Con esta entrada no pretendo resolver este debate infinito que millones de argumentos a favor o en contra de una parte y de la otra ha dado a lo largo de la historia del cine, como por ejemplo el exacerbado afán de protagonismo mostrado por Charles al ser protagonista íntegro de todas sus obras y tratar al resto del reparto como mascotas, como dijo Borges, saliéndose del terreno de la obra e introduciéndose ya en lo personal del artista; o el eterno argumento insulso que rebaja a Keaton por el hecho de haber perdido la fama a mitad de carrera y haber sido rescatado por Chaplin en Candilejas, las tonterías de siempre. Ambos personajes han sido muy grandes en el mundo del cine mudo, pero no es este motivo suficiente para enfrentarlos en duras batallas dialécticas cuando cada uno tenía su estilo y, por tanto, cualquier juicio emitido es completamente subjetivo. Por contra también tenían muchas cosas en común como su exasperante torpeza y la patosa forma de caminar. Para concluir, me negaré rotundamente a tener que elegir entre uno de estos colosos que tantas tardes divertidas me han hecho pasar.